Ya se viene Halloween y los niños comienzan a pedirnos sus disfraces. Hablan de monstruos, fantasmas y a veces de historias de terror. Y aunque todo esto los entusiasma, también puede despertar sus miedos. Si te preguntas cómo acompañar los miedos de tu hijo, aquí van algunas ideas.
Y esos sentimientos, a veces los hacen llorar, no quieren despegarse de ti y les cuesta decir qué les pasa. Sienten miedo, pero todavía no saben cómo explicarlo.
Y si lo piensas, a los adultos también nos pasa. Lo desconocido puede darnos susto y hacernos dudar antes de intentar algo nuevo.
Para un niño que está conociendo el mundo, quedarse a oscuras, separarse de ti o llegar a un lugar donde no conoce a nadie puede dar mucho susto.
Cómo acompañar los miedos de tu hijo: 4 ideas simples
- Date un momento para escucharlo. Acércate y, cuando esté más tranquilo, pregúntale: ¿Qué te dio susto? Dale tiempo para responder y deja que te cuente a su manera. Si le cuesta encontrar las palabras, puedes invitarlo a señalar o dibujar lo que lo asustó.
- Hazle saber que lo entiendes. A veces respondemos rápidamente y sin pensarlo con un “no pasa nada”, queriendo tranquilizarlo. ¿Y si lo cambiamos por: “Veo que esto te asustó. Estoy aquí contigo” Para ti puede ser solo un ruido o una pieza a oscuras; para él, el susto se siente de verdad.
- Busca con él algo que lo ayude. Puedes ofrecerle la mano, preguntarle si quiere un abrazo o acompañarlo a un lugar tranquilo. También puedes decirle: ¿Qué te ayudaría ahora? Si no sabe qué responder, ofrécele dos opciones sencillas: ¿Quieres que me quede a tu lado o vamos juntos a otro lugar?
- Deja que vaya de a poco. Si quiere jugar con otros niños, pero le da susto acercarse, puedes ir con él a saludar y quedarte un rato. Si le asusta entrar a un lugar nuevo, pueden mirarlo juntos antes de entrar. Invítalo a probar y dale tiempo para animarse.
Cuando comencé a escribir Fiesta en la selva, quise mostrar de una manera lúdica que todos sentimos miedo a veces y que eso puede frenarnos. También quería contar lo que podemos descubrir cuando nos animamos a dar un paso y empezamos a sentirnos capaces.
Leer juntos puede ser una buena forma de conversar con tu hijo sobre lo que siente y descubrir qué puede ayudarlo.
En Fiesta en la selva, Avestruz es tímida y le da miedo acercarse a los otros animales. A medida que se anima a salir de su nido, va conociéndolos y descubriendo la amistad.
Mientras lo leen, puedes preguntarle: “¿Qué le dirías tú a Avestruz?” o “¿Qué te ayuda cuando tienes miedo?”. Deja que te cuente a su manera.
Puede que te cuente algo en ese momento o que se acuerde después, cuando estén haciendo otra cosa.
A veces, tu hijo necesitará darte la mano, quedarse un rato a tu lado o volver a intentarlo otro día. Escucharlo y acompañarlo es una forma de decirle: ¡Vamos juntos!