El vínculo en la infancia es la base sobre la que un niño construye su forma de relacionarse con el mundo.
En estos días hemos sido testigos de situaciones que nos remecen profundamente. Hechos de violencia en colegios, protagonizados por niños y jóvenes. Y más allá del impacto inmediato, aparece una pregunta que incomoda: ¿qué está pasando con nuestros niños?
Porque ningún niño llega a ese punto de un día para otro. Muchas veces, lo que vemos es solo la punta de algo mucho más profundo… una historia que viene de antes, silenciosa, acumulada.
Después de la pandemia, comenzamos a ver con más fuerza algo que ya venía gestándose. Un aumento significativo en las dificultades de salud mental en niños y adolescentes.
Más que aparecer de la nada, muchas de estas dificultades se intensificaron.
Hay niños que no hacen ruido, que pasan desapercibidos, y que muchas veces son los que más necesitan ser vistos.
El rol de la familia y el colegio
Un niño no crece solo. Se construye en la relación con otros.
Muchas veces sí estamos… pero no realmente.
Y los niños lo sienten mucho más de lo que creemos.
Cuando la familia no alcanza, el colegio es uno de los principales espacios de contención, pero no el único.
El rol no es solo del colegio.
Las instituciones y los primeros años son clave. Es ahí donde se construyen los cimientos.
Si ponemos el foco en lo temprano, construimos una base más sólida.
Los libros: un refugio que sí está
Los libros permiten que los niños no se sientan solos.
Un libro puede ser calma, compañía y conversación.
A veces, una historia compartida puede transformarse en un refugio.
Porque los libros también ayudan a construir vínculos que duran toda la vida.

